La última vez que pronuncié tu nombre
Hay personas que llegan a tu vida para enseñarte a amar.
Otras llegan para enseñarte cuánto daño puedes hacer cuando no sabes hacerlo.
Y después están aquellas que te conocen tanto que podrían destruirte con una sola frase, pero que, incluso después de todo lo que les hiciste, prefieren guardar silencio.
Yo conocí a una mujer así.
No recuerdo exactamente cuándo comenzó a romperse nuestra historia. Durante mucho tiempo pensé que había sido aquella noche, cuando me preguntó si había otra persona y yo fui capaz de mirarla directamente a los ojos para mentirle.
Pero ahora sé que empezó mucho antes.
Quizá comenzó la primera vez que escondí una conversación. O cuando aprendí a borrar mensajes antes de llegar a casa. Quizá cuando confundí que alguien me deseara con que alguien me amara...

